Abstract
El dolor es una experiencia compleja y multidimensional que trasciende el daño tisular, involucrando componentes sensoriales, emocionales y cognitivos. Las definiciones actuales de la International Association for the Study of Pain (IASP) destacan su carácter subjetivo y su influencia por la interpretación individual. En el ámbito musculoesquelético, constituye una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y, debido a la ausencia de una causa estructural identificable en la mayoría de los casos, requiere un abordaje biopsicosocial. En este contexto, la educación terapéutica surge como una estrategia destinada a favorecer la comprensión del dolor, reducir creencias desadaptativas y promover un rol activo del paciente durante su recuperación.