Abstract
La cirugía de revascularización coronaria es el tratamiento de elección para la cardiopatía coronaria. Pese a su eficacia, conlleva riesgos de complicaciones postoperatorias vinculadas a la aptitud física prequirúrgica del paciente. La prehabilitación surge como una estrategia proactiva para optimizar la condición física prequirúrgica, aunque su implementación en el contexto local enfrenta diversas barreras.