Abstract
La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) tiene como objetivo
restablecer la estabilidad articular de la rodilla; sin embargo, durante los primeros meses
postquirúrgicos pueden persistir alteraciones biomecánicas de la marcha que no siempre
son detectadas mediante evaluaciones clínicas convencionales. El análisis cinemático de la
fase de apoyo permite identificar cambios funcionales relevantes, tales como modificaciones
en los tiempos de apoyo, la distribución temporal de las mecedoras funcionales del pie y
limitaciones en la extensión de la rodilla.