Abstract
La amputación de miembro inferior no solo genera limitaciones
funcionales y alteraciones en la movilidad, sino que también puede producir cambios
en la percepción de la imagen corporal, afectando la aceptación del propio cuerpo y
el proceso de adaptación a la nueva condición física. En este contexto, el
entrenamiento de fuerza constituye una herramienta relevante dentro de la
rehabilitación, debido a sus beneficios sobre la fuerza muscular, la funcionalidad y la
recuperación integral del paciente.