Abstract
El dolor crónico cervical es una de las condiciones más frecuentes en la
población adulta, ha sido reconocido como una experiencia sensorial y emocional
desagradable, asociada a un daño tisular real o potencial. Se ha observado que la
columna cervical es una de las zonas más afectadas en donde el dolor puede afectar
la estabilidad, deteriorar la propiocepción, para luego llevar a alteraciones del control
sensoriomotor, el cual es fundamental para mantener el equilibrio y la postura.